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26 de marzo de 2020

Torre para gatas (y gatos).

Hola lectores.

Como sabrán estamos aislados voluntariamente tratando de cortar la cadena de contagios de la ya tristemente famosa pandemia Covid-19.
Como estoy trabajando desde casa me he hecho algún rato para encarar la versión 2 de un proyecto que ya intenté y no había salido bien.

Es una torre para mis gatas, porque les gusta la altura y estos artefactos son muy populares en las veterinarias y tiendas dedicadas a las mascotas. ¿Y quién soy yo para discutirle a las veterinarias y tiendas de mascotas? Así que sin más que agregar, vamos al asunto.

Materiales

  • Terciado (triplay) o MDF de 39×33 cm y 18 mm de espesor, tres piezas.
  • Madera de 1×2'' cepillada, dos piezas del alto que se desee la torre. 
  • Madera de 1×2'' o restos del largo de los estantes (39 cm), dos piezas.
  • Recortes de fieltro o moquette.
  • Tornillos de 5 o 6 mm y 2''.
  • Pegamento para madera.
  • Protector para madera.

Herramientas

  • Sierra circular.
  • Sierra caladora.
  • Taladro.
  • Lijadora orbital.
  • Cepillo (garlopa).
  • Engrapadora.
  • Prensas de gatillo.
  • Escuadra rápida.
  • Broca (mecha) de 3 mm para madera.
  • Destornillador.
  • Lápiz.

Procedimiento

Empezamos cortando con la sierra circular las piezas en los tamaños que vamos a usar y lijándolas con la lijadora y papel grano 120 o poco más, menos no porque es muy grueso y para otros usos. Tu torre se adaptará al espacio disponible en tu ambiente, la única restricción sine que non es que en cada estante debe caber un gato acostado, queremos que las amigas estén cómodas.


Hay que hacer los agujeros piloto para que los tornillos no rajen el pino ni los estantes, pero para eso es necesario ubicar las piezas con precisión porque si los orificios no coinciden exactamente con los tornillos en cada estante y de cada lado el armado será imposible.
La parte siguiente fue la más difícil de hacer solo, es difícil sin una morsa mantener quieto un estante sobre uno de sus cantos.


La manera de hacerlo es perforar las patas y colocar los tornillos con la punta sobresaliendo 2 o 3 mm, para usarlas como marcadores. Luego se presenta sobre el canto de la tabla del estante, de modo que las puntas se apoyen a la mitad del espesor.
Mi tablero tiene cinco placas así que las puntas tocan en el tercero, contando desde arriba o abajo, da igual. Con la escuadra se ajustan listón y estante para que queden perpendiculares y se le dan dos a cuatro golpes de puño sobre los tornillos para marcar en dónde perforar los estantes.
Todo ello ilustrado en la foto anterior.


Nótese que los estantes inferior y medio estás decentrados, cada uno sobresale para un lado 9 cm. Es para darle una forma escalonada y que las mininas puedan subir y bajar, si estuvieran alineados no tendrían como transitarlo.
Y ahí la ven de pie todavía sin los estabilizadores.


En la foto anterior, los estabilizadores cortados con caladora de otro trozo de triplay. Recuerden lijar las piezas que cortan, así eliminan astillas sobre todo en los bordes.
Para unirlos primero marqué el centro del estabilizador y el de la pata, para alinearlos correctamente, y los pegué con cola de carpintería. Con la escuadra rápida los escuadré (vale la redundancia) para que quedaran perpendiculares a las patas y sujeté con las prensas. Cuando se secó una hora después, los perforé y atornillé.


A continuación emparejé las bases en la parte de abajo con el cepillo eléctrico para que no tiemble cuando las gatas salten para subirse, si no se asustan y no lo vuelven a usar. También apliqué la protección para madera, en este caso esmalte natural en spray.



Último paso, darle confort con los trozos de fieltro. Recorté rectángulos para cubrir los estantes y sujeté con grapas en "U" y la clavadora/engrapadora eléctrica, una gran herramienta que me salvó de comprar un compresor.


Y hecho todo el proceso (que incluye el sacado del protector fuera de la casa) la llevé a su lugar en el comedor, donde casi enseguida tuvo su inauguración con una usuaria satisfecha.


Y por hoy es todo queridos lectores. Extremen precauciones, cortemos el contagio y hasta la próxima publicación.



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22 de julio de 2018

Cama (rápida y desprolija) para mascotas.

Hoy está muy frío para estar afuera, hay 6°C y no está el clima para hacer exteriores. Así que ataqué un proyecto bastante rápido de hacer que tenía baja prioridad pero salió hoy: una cama para mis dos perritas.

Materiales:
  • Espuma de colchón picada.
  • Fieltro, moquette u otra tela gruesa.
  • Madera o MDF sobre la que quepan las mascotas. 
  • Restos de madera de 1″ a 2 cm de espesor.
  • Clavos de 30 mm.
  • Grapas de tapicería.
  • Papel de lijar.
  • Pegamento para madera.
Herramientas:
  • Clavadora/engrapadora.
  • Sierra caladora o serrucho.
  • Lápiz.
  • Regla.
  • Tijera.

Empecé por medir sobre la pieza de MDF (foto de arriba) el tamaño de fieltro a cortar y lo recorté dejando bordes para envolver los cuatro lados. La idea era engrapar uno de los lados angostos y parte de los dos largos formando así un bolsillo para rellenar con la espuma picada, y luego cerrarlo con grapas terminando la cama.
De los dos colores que tenía elegí el gris porque el piso es verde y era el que hacía mejor juego. Cuidado porque el fieltro tiene un lado liso pero muy áspero y otro más suave, el que va para adentro es el liso y áspero quedando el suave como superficie de la cama.


Abajo se ve la espuma picada que compré en una colchonería y en la foto siguiente, el bolsillo que estaba rellenando con el picadillo. Con una varita de madera lo iba empujando hacia abajo y amontonando para sacar el aire entre medio y que entrara más cantidad del picadillo.



Finalmente llegué al tope y cerré el bolsillo de fieltro y MDF. Para plegar las esquinas más fácilmente recorté ángulos de 45°, así evité trabajar con dobleses ya que el fieltro es duro y difícil de plegar. Puse las grapas con 6 a 7 cm de distancia entre ellas, no fui muy prolijo pero estaban avisados desde el título.


Una vez engrapados todos los lados coloqué las patas. No son más que cuatro tacos de 2 cm de espesor que recorté de una tabla de 2x4″ con la sierra caladora. Su único propósito es que la cama no esté contra el suelo para evitar el frío del mismo. Para sujetarlas les puse pegamento para madera y tres clavos de 30 mm con la clavadora, y listo.


Para que no rayen el piso se debe lijar los bordes de las patas con lija gruesa o pegarles trocitos del fieltro (patines). En la foto inferior se ve a las usuarias estrenando su cama nueva, ¡se quedaron ahí sin moverse al menos dos horas!


Y eso es todo por hoy, será hasta la próxima publicación queridos lectores.



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