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12 de marzo de 2018

Banco con escalera (parte 1).

Estoy de vuelta después de una ausencia que se me estaba haciendo demasiado larga. Pasé la licencia, adopté otra gatita y volví a las tareas de carpintería.

En esta entrada les mostraré un trabajo que estoy haciendo por encargo. Es un banco tipo bar con una escalera que se pliega debajo del mismo para que ocupe menos lugar. Se puede usar como asiento y como ayuda para alcanzar estantes altos, para bajar cosas o limpiarlos.
El diseño lo tomé de una publicación en Pinterest pero no la encontré más así que no pude enlazarla aquí. El cambio que le hice fueron las patas opuestas a la escalera: en el original eran rectas pero yo las las hice inclinadas 10° para darle más estabilidad cuando esté alguien parado encima.

Sin más pasamos a la obra.

Materiales:
  • Madera de pino de 1 × 3 ″ cepillada.
  • Madera de pino de 1 × 1 ″ cepillada.
  • Tarugos de 6 mm.
  • Barniz.
  • Pegamento para madera
  • Hojas de lija de granos 180 y 240.
Herramientas:
  • Sierra circular.
  • Taladro.
  • Lijadora.
  • Broca para madera de 6 mm.
  • Formones de ¼″ y ½″.
  • Prensas sargento.
  • Regla.
  • Cinta métrica.
  • Escuadra de combinación.
  • Escuadra rápida o semicírculo. 
  • Lápiz.

Empecé armando los dos bastidores laterales, que como ven en las dos imágenes siguientes arranqué como el diseño original y luego modifiqué con la inclinación de las patas.



Los travesaños superiores son de 1 × 3″ igual que las patas, los pegué y uní a las mismas con dos tarugos de 6 mm de diámetro en cada cara a pegar.
Para que queden enfrentados los agujeros de los tarugos en la pata y en el travesaño se presentan las piezas en seco, se trazan pequeñas líneas en las dos (por ej. pata izquierda y travesaño) y se trasladan con escuadra a la cara a perforar para que queden los centros a idéntica altura. En la foto de abajo se ven todavía las rayitas a lápiz.


El travesaño inferior es un segmento de 1 × 1″ y va unido a las patas con un sólo tarugo de 6 mm. Además lleva en un extremo (acá se ve a la derecha) un corte a bisel de 10° para calzar justo con la pata que baja en ese ángulo.


Y como siempre al pegar madera hay que prensar.


Abajo los dos bastidores laterales encolados, prensados y pegando.


Y mientras los bastidores laterales secan, pasamos a hacer la escalera. Cada escalón va a tener 35 cm de ancho útil y 1 cm extra a cada lado para embutir en los laterales de la escalera, así queda bien resistente. Así que marcamos 37 cm en la tabla y cortamos con sierra circular o caladora, son dos escalones.


A la escalera le vamos a curvar la parte de arriba de los laterales, no es imprescindible pero queda más bonita. Marqué 1″ en cada borde y los arcos los tracé con el fondo de un tarro de pintura uniendo las dos marcas.
La cruz que se ve dibujada entre los dos arcos es el centro para el pasaje de los pernos que la sujetarán a los bastidores laterales, a 1″ del borde corto y centrada en la tabla.


Para que la escalera se incline 20° hice cortes en las patas en ese ángulo, como en cualquier escalera comprada.
Ahora bien, los escalones hay que colocarlos en el mismo ángulo ascendente de 20° para que queden paralelos al suelo al desplegar la escalera; si los colocáramos en ángulo recto al borde largo de la pata quedarían en un ángulo de 20° descendente con la escalera desplegada.

Lo último que llegué a hacer fueron las muescas en las patas para los escalones. Las hice marcando 20 cm desde el piso hasta la cara inferior del primer escalón, y 22 cm desde la cara superior de éste hasta la cara inferior del superior. Esos son los dos escalones que va a llevar.


Por último, hice ranuras sucesivas con la sierra circular para limpiar las entradas para los escalones y terminé de limpiarlas con formones de ¼″ y ½″.

Espero terminarla en las próximas dos semanas y entregarlo a su dueña, cuando esté publicaré el final de este trabajo.

Hasta la próxima publicación.



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11 de febrero de 2016

Mesa de trabajo desarmable.

En este artículo mostraré una idea para hacer una mesa de trabajo desarmable con caballetes muy resistentes. Usé unos retazos de 2'' x 4'' cepillados que tenía en casa arqueados que no me servían para otro proyecto, y una puerta del ropero del dormitorio donde hice el escritorio de armario.

Materiales:
  • Tabla de 1,80 x 0,45 m (la puerta del ropero).
  • Madera de 2'' x 4''.
  • Pegamento para madera.
  • Protector para madera (barniz o fondo blanco).

Herramientas:
  • Sierra circular.
  • Fresadora.
  • Serrucho.
  • Formones de ¼'' y ½''.
  • Destornillador (eléctrico en este caso).
  • Prensas para madera.
  • Cinta métrica.
  • Escuadras rápida y de combinación.
  • Lápiz.
  • Cuchillo para marcar.
  • Broca de 3 mm para madera.
  • Fresa de corte recto de 12 mm.

La idea para reforzar los caballetes es rebajar el travesaño para calzar las patas en las muescas así formadas, de ese modo toda la estructura soporta la carga de trabajo y no solamente los tornillos (o clavos) que sujetan las patas. Estos caballetes son de larga durabilidad y mucha resistencia. Pueden leer el artículo en que me basé cliqueando aquí [en línea][fecha de consulta: 11/02/2016].

Sobre la mesa hay poco que decir ya que es una puerta de madera maciza del armario de mi hija. Sólo voy a agregarle MDF de 2 cm de espesor para aumentarle el peso y la resistencia.

Para hacer los caballetes corté dos piezas de 45 cm para usar de travesaños, y 4 piezas de 70 cm que son las patas.

Con la fresadora (tupí, router o canteadora) y una fresa de corte recto de 12 mm hice en cada travesaño cuatro muescas (dos de cada lado) de 1 cm de profundidad a 2,5 cm de cada borde hacia adentro. El ancho de las muescas es igual al ancho de las patas (9,5 cm aprox.) y desde el borde de abajo tiene 7 cm hacia arriba. Las esquinas, como es de uso y costumbre, las rectifiqué con un formón de ¼''. En ellas van a trabar las patas dándole gran resistencia mecánica a la unión, como muestra la imagen.




Luego incliné la hoja de la sierra para cortar a 15° como muestra la foto de arriba. En las patas corté con ese ángulo en el extremo que calza en el travesaño, para que entre las dos formaran un ángulo de 30°.



En las patas perforé agujeros con broca de 4 mm para atornillar con tornillos de 5 mm y avellané los agujeros con la broca avellanadora que se ve en la foto, para que las cabezas de los tornillos quedaran a nivel y la sujeción fuera la máxima. Los tornillos están desalineados a propósito para que la madera los resista mejor, de este modo se evitan rajaduras causadas por los sujetadores (tornillos o clavos).


Luego encolé con pegamento especial para madera y fijé las patas con los tornillos. Descubrí que en el taller que repararon mi taladro le pusieron un gatillo con regulador, así que ahora puedo usarlo de destornillador también.




Y acá se ve el caballete con dos patas, apoyado en el cerco del jardín. Como se ve entre las dos patas hay un ángulo de 30°. Las patas no se apoyan bien en el suelo, pera remediarlo corté el ángulo de 15° en las bases de las patas también, y se ve en la segunda foto.



Así queda montada mi mesa de trabajo hoy día.


Si bien a los caballetes les falta el refuerzo lateral para que las patas resistan el peso de la carga sin abrirse, y a la mesa le falta la segunda plancha de MDF; ya es muy fuerte: martillé, aserré y trabajé en varias tareas sobre el banco y lo lleva muy bien.

Ahora sí, tengo mesa de trabajo (en producción pero siempre en ampliación), puedo trabajar en el patio y despejé el porche de entrada a mi casa.

Hasta el próximo artículo.

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