27 de junio de 2018

Soporte para lámpara piloto.

Hola lectores.

Quiero presentar a la nueva integrante del elenco de mi taller: una clavadora y engrapadora eléctrica, valor U$S 117 aproximadamente. Carga hasta 100 clavos desde 15 a 32 mm y calibre 18 o 100 grapas de tapicería, y funciona muy pero muy bien. La quería eléctrica para no depender de cartuchos de gas que van perdiendo presión, ni compresores ruidosos que valen más de 300 dólares y llevan mucho mantenimiento.


Este es un segmento del peine de clavos que lleva, venían 100 de 1″ con la máquina para empezar a usarla inmediatamente, cosa que hice.


Y el proyecto inaugural fue muy básico y sencillo: un soporte para la lámpara piloto que uso en el patio donde trabajo.

A un trozo de tubo roto de una escoba lo corté con sierra de arco a 1 m de largo y lo pinté con antióxido con convertidor color gris, para parar la oxidación que tenía y protegerlo de la intemperie.
De un trozo de MDF de 20 mm de espesor corté una pieza de 14x14 cm y la otra quedó de 17x14 cm. A la primera le hice un agujero en el centro con el taladro y la broca Forstner de 25 mm para pasar el tubo y la uní con pegamento para madera y cuatro clavos (¡con la clavadora nueva!) centrada sobre la pieza grande.
Abajo, las herramientas y materiales que estaba usando en el momento.


Luego preparé cemento epóxico de dos componentes en el hueco del MDF e inserté el tubo, rectificando la posición con escuadra para que quedara vertical. Y por último rellené con piedras el tubo, unos 20 cm de altura para que le hicieran de contrapeso en la base. Le voy a agregar más pedregullo y cemento epóxico para que rellene los huecos y quede bien firme.


A las 17:00 cuando empezó a bajar la luz natural en el patio, puse el soporte con la lámpara piloto, que tengo equipada con un LED de 9 W de luz blanca natural o neutro, ni cálida ni fría. Y abajo se ve el proyecto terminado y en funciones.


La mesa que se ve a tu izquierda es el próximo proyecto a publicar y que no voy a adelantar ahora, pero está en la última etapa y es la próxima publicación.

Hasta entonces.



Licencia de Creative Commons

12 de marzo de 2018

Mueble aéreo de dos puertas (parte 1).

Hola. 

En esta entrada mostraré cómo hice un mueble aéreo para el baño de mi casa, que no tiene ninguno. Puede usarse en cualquier habitación adaptando las medidas.
Es un proyecto sencillo, básicamente un gran cajón con puertas que se cuelga en la pared.

Materiales:
  • MDF de 18 mm.
  • Tornillos de 1½″ × 5 mm para madera.
  • Tornillos de 1″ × 3,5 mm para madera.
  • Pegamento para madera.
  • Esmalte blanco para madera.
  • Fondo blanco.
  • Aguarrás.
  • Retenes de rodillo.
  • Tiradores para puerta.
  • Bisagras.
Herramientas:
  • Sierra telescópica.
  • Taladro.
  • Lijadora.
  • Destornillador.
  • Cabeza avellanadora.
  • Prensas esquineras.
  • Cinta métrica.
  • Escuadra.
  • Lápiz.
  • Pincel.
  • Papeles de lija de granos 180 y 240.

Para este proyecto quise ahorrar trabajo y como el distribuidor me da diez cortes gratis con la placa, pedí que la cortaran en tablones del ancho que precisaba (47 cm) de los cuales yo sólo corté los trozos del largo necesario con mi sierra telescópica.

Teniendo cortadas las piezas armé el cajón sirviéndome de la escuadra y las prensas esquineras para que los ángulos quedaran rectos mientras perforaba los agujeros piloto para los tornillos. Como siempre, los agujeros piloto se perforan con una broca (o mecha) de la medida anterior al tornillo, o sea que si uso tornillos de 5 mm la broca será de 4 mm.


Con la cabeza avellanadora hice perforaciones para que los tornillos quedaran embutidos en el material. La idea es taparlos luego con pasta de retape (también llamada masilla para madera) y al pintar quedarán invisibles, como se ve en las fotos siguientes.


Las líneas para los centros fueron trazadas a 9 mm del borde del mueble, para que los tornillos quedaran centrados en la cara angosta en la que van a entrar.


Una vez armado el cajón, seco el pegamento y atornillado tapé los agujeros con la masilla para madera, cuando secó lijé todo con lijadora orbital y papel de grano 180, y limpié con un trapo con aguarrás.


Ahora resta armar y colocar las puertas, y pintar con dos manos de esmalte. Pero eso será en una próxima etapa, cuando lo tenga hecho lo publicaré.

Hasta la próxima entrada.



Licencia de Creative Commons 

Banco con escalera (parte 1).

Estoy de vuelta después de una ausencia que se me estaba haciendo demasiado larga. Pasé la licencia, adopté otra gatita y volví a las tareas de carpintería.

En esta entrada les mostraré un trabajo que estoy haciendo por encargo. Es un banco tipo bar con una escalera que se pliega debajo del mismo para que ocupe menos lugar. Se puede usar como asiento y como ayuda para alcanzar estantes altos, para bajar cosas o limpiarlos.
El diseño lo tomé de una publicación en Pinterest pero no la encontré más así que no pude enlazarla aquí. El cambio que le hice fueron las patas opuestas a la escalera: en el original eran rectas pero yo las las hice inclinadas 10° para darle más estabilidad cuando esté alguien parado encima.

Sin más pasamos a la obra.

Materiales:
  • Madera de pino de 1 × 3 ″ cepillada.
  • Madera de pino de 1 × 1 ″ cepillada.
  • Tarugos de 6 mm.
  • Barniz.
  • Pegamento para madera
  • Hojas de lija de granos 180 y 240.
Herramientas:
  • Sierra circular.
  • Taladro.
  • Lijadora.
  • Broca para madera de 6 mm.
  • Formones de ¼″ y ½″.
  • Prensas sargento.
  • Regla.
  • Cinta métrica.
  • Escuadra de combinación.
  • Escuadra rápida o semicírculo. 
  • Lápiz.

Empecé armando los dos bastidores laterales, que como ven en las dos imágenes siguientes arranqué como el diseño original y luego modifiqué con la inclinación de las patas.



Los travesaños superiores son de 1 × 3″ igual que las patas, los pegué y uní a las mismas con dos tarugos de 6 mm de diámetro en cada cara a pegar.
Para que queden enfrentados los agujeros de los tarugos en la pata y en el travesaño se presentan las piezas en seco, se trazan pequeñas líneas en las dos (por ej. pata izquierda y travesaño) y se trasladan con escuadra a la cara a perforar para que queden los centros a idéntica altura. En la foto de abajo se ven todavía las rayitas a lápiz.


El travesaño inferior es un segmento de 1 × 1″ y va unido a las patas con un sólo tarugo de 6 mm. Además lleva en un extremo (acá se ve a la derecha) un corte a bisel de 10° para calzar justo con la pata que baja en ese ángulo.


Y como siempre al pegar madera hay que prensar.


Abajo los dos bastidores laterales encolados, prensados y pegando.


Y mientras los bastidores laterales secan, pasamos a hacer la escalera. Cada escalón va a tener 35 cm de ancho útil y 1 cm extra a cada lado para embutir en los laterales de la escalera, así queda bien resistente. Así que marcamos 37 cm en la tabla y cortamos con sierra circular o caladora, son dos escalones.


A la escalera le vamos a curvar la parte de arriba de los laterales, no es imprescindible pero queda más bonita. Marqué 1″ en cada borde y los arcos los tracé con el fondo de un tarro de pintura uniendo las dos marcas.
La cruz que se ve dibujada entre los dos arcos es el centro para el pasaje de los pernos que la sujetarán a los bastidores laterales, a 1″ del borde corto y centrada en la tabla.


Para que la escalera se incline 20° hice cortes en las patas en ese ángulo, como en cualquier escalera comprada.
Ahora bien, los escalones hay que colocarlos en el mismo ángulo ascendente de 20° para que queden paralelos al suelo al desplegar la escalera; si los colocáramos en ángulo recto al borde largo de la pata quedarían en un ángulo de 20° descendente con la escalera desplegada.

Lo último que llegué a hacer fueron las muescas en las patas para los escalones. Las hice marcando 20 cm desde el piso hasta la cara inferior del primer escalón, y 22 cm desde la cara superior de éste hasta la cara inferior del superior. Esos son los dos escalones que va a llevar.


Por último, hice ranuras sucesivas con la sierra circular para limpiar las entradas para los escalones y terminé de limpiarlas con formones de ¼″ y ½″.

Espero terminarla en las próximas dos semanas y entregarlo a su dueña, cuando esté publicaré el final de este trabajo.

Hasta la próxima publicación.



Licencia de Creative Commons 

20 de junio de 2017

Biblioteca aérea (final).

Hola lectores. 

Con alegría y ganas retomé el proyecto de la biblioteca de pared con idea de terminarla este fin de semana pasado, y lo logré... con un "pero".

Habíamos quedado en la primera parte con las tablas cortadas. Ahora lo que hice fue emparejarlas con la garlopa (o cepillo) para evitar ondulaciones que corran o empocen la pintura. Luego de alisarlas las lijé con papel de grano 180 y la lijadora de banda para que la superficie quedara lista para recibir la pintura.


Con los estantes y los tirantes cepillados y parejos, pasamos al armado de la biblioteca.
Hubo un cambio en el diseño: los tirante no van a ir de canto porque no podría ponerlo los soportes, así que van con la cara ancha en los estantes y tuve que agrandar las muescas que había hecho en la parte 1.
La biblioteca va a tener 4 estantes y en el de abajo deben caber de pie las cuadernolas de la dueña.
En las imágenes siguientes se ve el armado en seco verificando que todo ensamble como estaba planeado.



Una vez verificado el ensable procedí al armado definitivo. Los estantes (en los que se habían practicado muescas para los tirantes) los fijé a los tirantes con pegamento y un tornillo, para el cual avellané el agujero así la cabeza queda a nivel y no aleja el mueble de la pared.


La biblioteca armada y lista para recibir el fondo blanco y luego la pintura.


Acá está con el fondo ya aplicado. Al otro día lo lijé con taco de madera, a mano, con papel de grano 240 para limpiarlo y hacer una base bien lisa para la pintura de colores. Después de lijarlo lo limpié con un trapo húmedo de aguarrás así retiro el polvo y no se empasta el pincel.


Y acá está con las dos manos de pintura blanca ya aplicadas y la primera mano de "jalea de frambuesa", que así se llama el color en el catálogo de la pinturería. En los bordes donde se encuentran las caras blancas con la de color puse cinta de pintor para no manchar la parte ya pintada, por eso tuve que esperar a que las caras blancas estuvieran completamente secas, si no no adhiere la cinta.


Y finalmente la segunda mano ya aplicada y secando. Nótese que está mucho más pareja, el color es más intenso y profundo, no se notan vetas ni marcas de pincel como en la primera mano que estaba sobre el fondo blanco. Como siempre, la pintura la rebajé con aguarrás al 10%, si se usa pura está muy espesa y quedan las marcas del pincel, especialmente en estos días fríos.
Antes de la segunda mano había dejado secar la primera y lijado con taco de madera, a mano, con papel 240 para alisar la base, y limpié con trapo y aguarrás.


Para que la estructura quedara resistente le agregué soportes en ángulo que además hacen de tope de los libros/cuadernos que ocupen los estantes, hay que evitar que caigan por los costados. Los ángulos van sujetos con tornillos de 13 x 4 mm para los que preparé orificios con el taladro y la mecha para madera de 3 mm.



Abajo se ve lista para instalar en la pared de dormitorio. Nos llevó bastante rato decidir dónde, a qué altura, hasta que...


... le corté el estante superior que estaba muy alto para usarlo y será usado en otro proyecto. Al final quedó instalada al lado de la puerta y del escritorio de estudio que hice y se ve siguiendo este enlace.


Finalmente la colgué en el dormitorio y la cargamos con los libros de mi hija. Entonces nos dimos cuenta de un error, ¿lo notan?


El "pero" que les decía al principio: me equivoqué en la medición y el estante de abajo quedó 2 cm menos alto de lo necesario para que las cuadernolas entraran en vertical, así que van a ir acostadas. Veremos como arreglar este inconveniente, y si no lo arreglo tendré que hacer una nueva biblioteca.

Hasta la próxima publicación.



19 de abril de 2017

Biblioteca aérea (parte 1).

Compré una sierra ingletadora ¡por fin! y para estrenarla retomé el proyecto de una biblioteca aérea para el dormitorio de mi hija. 


El aparato funciona muy bien y tiene muchas funciones. Además de cortar a inglete corta a bisel y el brazo telescópico le permite trabajar sobre piezas más anchas que las sierras de brazo fijo.

Pasando al proyecto, esta es la lista de materiales:
  • 4 tablas de eucalipto finger jointed, 80 x 25 x 2,2 cm.
  • 3 tablas de eucalipto de 90 x 2,2 x 1,2 cm.
  • Restos de pino/eucalipto para hacer las escuadras de soporte.
  • Tornillos c/n.
  • Pegamento para madera.
Por supuesto la madera o compensado que se use es elección de cada uno. Yo conseguí esos restos en una barraca de maderas y como me servía el ancho para este trabajo las traje a casa.

Ahora las herramientas:
  • Sierra circular (ingletadora o de mano).
  • Sierra caladora.
  • Taladro.
  • Lijadora de banda.
  • Garlopa o cepillo.
  • Formones.
  • Destornilladores.
El primer paso es cortar con la sierra las tres tablas verticales al mismo largo, y hacer lo mismo con las tablas que serán los estantes. Como se ve en las fotos los bordes de la madera están desparejos y al rectificarlos con la sierra podemos usarlos como referencia para trazar líneas con escuadras, etc.



Teniendo los estantes cortados a la medida requerida vamos a hacer las muescas para las tablas verticales. Estas tablitas tendrán dos funciones: sostener los estantes y se fijarán a la pared con tornillos y tacos.


Para las muescas usamos el procedimiento que ya mostré en otros proyectos. Dibujar la muesca del ancho de las tablas verticales y la profundidad deseada, cortar con la caladora en forma de peine y limpiar los sobrantes con formones dejando bien pareja la entrada.

Las tres fotos siguientes muestran el proceso y la primera prueba de calce en seco, calzando de canto las tablitas verticales en los estantes.




Hecha la prueba del calce cambié de opinión y decidí encastrar las tablas verticales a lo ancho y no de canto, así que tuve que agrandar las muescas en los estantes. Antes de hacer eso emparejé el espesor de los mismos con la garlopa o cepillo de carpintero, para dejarlos lo más liso posible y que los libros no se estén volcándose y cayéndose.


Para emprolijar el trabajo de la garlopa y preparar los estantes para el sellador y la pintura, lijé con papel de grano medio y la lijadora de banda. En la fotografía siguiente se aprecia la diferencia entre la mitad izquierda ya lijada y la mitad derecha todavía basta.

Este paso es fundamental para que la madera absorba en forma pareja el sellador y la pintura no forme charcos en las depresiones ni se corra en las elevaciones, dando un color parejo.


Y finalmente la prueba del armado en seco de toda la biblioteca. Para la próxima entrada espero tenerla terminada y colocada en la habitación.


Hasta la próxima publicación.