6 de abril de 2021

Tonfas (arma tradicional de Okinawa).

Hola estimados lectores.

Como sabrán, si no se enteran ahora, practico desde hace algunos años las artes marciales karate y kobudo. El primero es muy conocido, una familia de estilos de arte marcial de defensa, que usa como únicas armas las partes del cuerpo. El segundo, menos conocido pero igual de importante, es otra familia de estilos de artes marciales también nativa de Okinawa, consistente en combate con armas tradicionales de la isla (Ko = antiguo, Bu = arma o guerrero, Do = camino, el camino de las armas antiguas).

Una de esas armas son los tonfa[1], que aprenderé próximamente. Como no tenía las armas con que practicar, me propuse hacerme un par. Lo planifiqué para tres días pero salieron en uno sólo. Y aquí les va.

Herramientas

  • Sierra circular (manual o de mesa)
  • Taladro
  • Broca de 8 mm para madera
  • Prensas sargento
  • Bastrén
  • Chancla de carpintero (un cepillo de 5 cm de base)
  • Cinta métrica
  • Compás
  • Escuadra
  • Lápiz
  • Morsa

Materiales

  • Madera de 1 ½'' para las tonfas (cedriño en este caso)
  • Tarugos de 8 mm
  • Pegamento para madera
  • Papel de lijar de granos 100 y 220
  • Aguarrás
  • Aceite protector (de lino en mi caso)

Para quienes no los conozcan, el negro es el bastrén (izquierda) y el anaranjado la chancla (derecha).

Cada tonfa tiene dos piezas: el cuerpo y el mango (tsuka). Hay que hacer dos de cada una porque se usan de a pares. Las mías tienen 52 cm de cuerpo y 15,2 cm de tsuka.

Empecé por cortar los cuatro trozos de una tabla de cedriño de 1 ½'' de espesor con la sierra circular de mesa[2]. Son dos trozos de 53 cm de largo y perfil cuadrado para los cuerpos, y dos trozos de 15,2 cm de largo y perfil cuadrado para los tsuka. En la foto se ven las cuatro piezas presentadas.

Ahora, si leyeron con atención se preguntarán "¿cortó los cuerpos de de 53 cm y dijo que medían 52?". Sí, porque luego de cortarlas a lo largo, rectifiqué los extremos cortando a 90° desde la cara larga, dejando ½ cm de desperdicio en cada uno, así queda un prisma regular (o casi :-) ) de 52 cm de largo. Abajo se ven las cuatro piezas recién cortadas.

Luego tomé los tsuka y les tracé el centro de la cara cuadrada (cruce de las dos diagonales) y una circunferencia de radio igual a la mitad del ancho, como se ve en la foto. Esa es la guía para convertirlos en cilindros. Tomé la fotografía antes de dibujar la circunferencia, por eso no se ve.


Llevé por turnos cada tsuka a la mesa de trabajo, lo sujeté con la morsa a lo largo, y con el bastrén rebajé hasta conseguir una forma casi cilíndrica.

La manera de hacerlo es sujetar la pieza dejando una cara plana hacia arriba, lo más alta que permita colocarla la morsa sin perder sujeción. Con el bastrén se va pasando a 45° sobre la arista derecha y luego la izquierda, rebajando la madera en tiras finitas. Cuidado con la graduación de la cuchilla, si el filo está muy salido se tranca en la madera y la rompe, cuando tendría que correr suavemente afeitando la pieza.
Cuando se está a mitad de camino hacia el dibujo de la circunferencia hecho antes se coloca más vertical para rebajar un poquito de la cara lateral, y luego se pone casi horizontal para rebajar la cara superior. El proceso es al ojo de buen carpintero, tenemos que acercar la pieza a la forma cilíndrica final que queremos que tenga.

Abajo muestro cómo quedaron los míos después de terminado el trabajo a bastrén. Más adelante lo refinaremos con la chancla. Ésta nos va a ajustar y rectificar la forma cilíndrica que queremos, porque como todo cepillo de suela, va aplanando la superficie dejándola uniforme. Todas las "panzas" o "pozos" que haya dejado el bastrén, la chancla los resuelve.

Si miran la primera foto de nuevo, verán lo finita que es la viruta que remueve la chancla comparada a la del bastrén.

Después de haber pasado la chancla, sujeté cada tsuka en la morsa en posición casi vertical, y perforé en el centro que tenía marcado un orificio de 8 mm de diámetro y 14 mm de profundidad para insertar el tarugo.
La cinta blanca marca en la broca los 14 mm, medidos desde el hombro de la broca y no desde la punta. El orificio de la punta es para que caiga dentro el exceso de pegamento, si hay, y no se toma en cuenta como profundidad para el tarugo.

Pasé luego a trabajar en los cuerpos de las tonfas.

Los lomos son de muchas formas, no sé si hay alguno oficial. Yo elegí ¡el que me place! En serio, elegí el semicírculo porque distribuye mejor que una cara recta la fuerza del impacto que recibe el arma.

De modo que nuevamente, sujetando en la morsa fui rebajando con el bastrén pero esta vez a ojo, no tomé las medidas sino que las hice "a ojo de buen cubero", de memoria de las ocho que hice en los tsukas.

Abajo se ven una tonfa ya formada y debajo la otra pieza en bruto calzada en la morsa. Otra vez, el grueso del trabajo se saca con bastrén y luego se refina con la chancla.

A 15,2 cm de un extremo del cuerpo perforé otro orificio de 14 mm de profundidad para la otra mitad del tarugo. El orificio, obviamente, va centrado en el ancho del cuerpo, a mí me quedó a 19 mm de los bordes.

Probamos el encastre en seco, si todo anda bien (el tsuka queda alineado y perpendicular, no hay espacios que rellenar contra el cuerpo, etc.) procedemos a encolar las uniones. Si el tsuka queda torcido, se empareja la cara de apoyo con formón o lija gruesa hasta que al apoyarlo en el cuerpo esté perpendicular. Acá se ve torcido pero entró derecho.

Todo está listo, encolé las uniones, prensé y dejé a secar hasta el día siguiente. El pegamento va en los orificios (obviamente) y en la cara del tsuka que tiene el tarugo, para que pegue contra el cuerpo. Se puede poner algunas tiritas de viruta fina (o hacer picadillo del afeitado) en el pegamento, hay quien dice que refuerza la unión.


Con el pegamento seco, aplicaré aceite de lino como protección de la madera. Tiene muchas propiedades que pueden buscar uds. mismos así que no me extenderé en ese asunto. Sólo diré que el barniz y la laca tienen solventes que debilitan un poco la fibra de la madera, y al aplicarlo en armas las vuelven quebradizas con el tiempo. El aceite hace lo contrario.

A continuación, las tonfas terminadas. Ampliando las fotos verán que hay un segmento del cuerpo que no está rebajado.

Desde el centro que marqué para el tarugo tomé 1'' hacia el extremo corto y 1 ½'' hacia el largo. Esa área de 2 ½''la dejé con el perfil cuadrado, sin rebajar, sólo porque me gustaron las líneas del arma así. Con los polígonos amarillos lo marqué en la foto siguiente.

Como es un proceso artesanal y nunca había explicado como hacer curvas con cepillos de hojas rectas (porque nunca lo había hecho), dejo dos videos donde se ven los movimientos y puede ser instructivo.

En el primero se ve cómo redondear los tsukas. Sólo grabé el uso del bastrén.

En este se ve cómo rebajar el cuerpo de modo que la madera, se va volviendo un cono desde el punto de partida, por eso se pasa más veces sobre el final de la pieza que en el sector de origen. Acá se ve el uso del bastrén y la chancla.


Si hubiera sabido que era tan divertido hacer armas de kobudo, habría empezado mucho antes. Ahora tengo en curso otra arma, pero no daré adelantos.

Saludos. Hasta el próximo proyecto.


2 de abril de 2021

Mesa de trabajo con morsa.

Compré una morsa para poder trabajar en armas de kobudo [1] y otras tareas, pero resulta que cuando quise instalarla no tenía una mesa adecuada. De modo que ¡a hacer una!

Necesitaba que fuera pesada como para que no se sacudiera mientras estuviera cepillando o lijando la pieza de trabajo, así que elegí pino de 2x4'' para todo el armazón y las patas. La mesa es un panel de dos restos de compensado multiplaca (triplay) que tenía tirad... esperando uso.

Herramientas

  • Sierra biseladora
  • Taladro
  • Brocas de 8 mm y 3 mm para madera
  • Cepillo (garlopa)
  • Destornillador Phillips
  • Serrucho de mano
  • Escuadra
  • Prensas esquineras y rectas

Materiales

  • 2 tablas de pino de 2x4'' y 3,30 m
  • Piezas para la mesada (dos de multiplaca 18 mm en mi caso)
  • 8 Tornillos para madera 3''
  • 8 Tornillos para madera 2''
  • 12 Tornillos para madera de 1''
  • 3 pernos de 6 mm
  • 6 arandelas para 6 mm
  • 3 tuercas para 6 mm
  • Pegamento para madera

Abajo, la morsa que espera su mesa. Y manos a la obra.

Empecé armando el marco para la mesa. Para eso corté una de las tablas de 2x4'' en bisel de 45° en dos piezas de 60 cm y dos de 80 cm, para poder colocar la mesa que medí antes.

Unir las esquinas con biseles me da más superficie para encolar, más resistencia mecánica y mejor agarre con los tornillos. Abajo, el marco presentado en seco y luego encolado y prensado con prensas esquineras y rectas.


Luego de la revisión en seco, encolé y atornillé con los tornillos de 2'' cada esquina. Véase que coloqué los tornillos cruzados, o sea: uno entra en una cara de la esquina, el segundo entra en la otra cara. De nuevo: da mayor resistencia mecánica ponerlos así que los dos en la misma cara.
Recuerden, como siempre, hacer los agujeros piloto para los tornillos con taladro y broca de 3 mm, si no pueden rajar la madera. Si lo desean pueden avellanar el orificio también, así ocultan la cabeza del tornillo, no es imprescindible y esta vez no lo hice.


Cuando el pegamento del marco secó, coloqué las patas. Son cuatro piezas de la segunda tabla de pino 2x4''. La altura es de 80 cm, así que ese es el largo de las patas. Son piezas bastante pesadas para trabajar, para colocarlas tuve que hacer maniobrar un poco.
 
Encolé las caras que van contra el marco (una es ancha y otra angosta). Con dos prensas chicas sujeté la pata, verificando con escuadra que estuviera en ángulo recto con el travesaño. Cargué el taladro con broca de 8 mm y perforé 1 cm de profundidad, para que el tornillo, que entra desde la pata, tenga más entrada en el marco. Cambié a broca de 3 mm y perforé los agujeros piloto. Por último puse los dos tornillos de 3'' con destornillador eléctrico.
Las prensas pueden complicar un poco la tarea, pero se puede hacer ubicándolas de modo que no se atreviesen en la trayectoria del taladro.
 
Observación: Los tornillos no se ponen alineados en paralelo a los cantos de la pata ("uno arriba del otro"), porque esa configuración tiene riesgo de rajar. Se colocan, por ejemplo, el de arriba a 2,5 cm del marco, y el segundo a 6,5 cm del mismo, como los puntos del 2 en un dado.


Dejé todo sujeto con prensas para reforzar el pegado durante la noche. Al día siguiente retomé el trabajo.
Lo primero fue emparejar a garlopa el marco y las patas para que la mesada se apoye correctamente, siempre hay desniveles por defectos de la madera, del aserradero y alguno, poquitos, del carpintero puede haber.

Seguí con el armado de la mesada. Puse una pieza sobre la otra, sujeté con dos prensas los dos trozos de multiplaca, dejando los cantos hacia arriba. Con el cepillo emparejé ambos cantos, para que quedaran en contacto en todo el largo al pegar.
Encolé los cantos, sujeté las piezas con prensas y para reforzar la unión coloqué dos trozos de recortes a modo de tacos, encolados y atornillados. Dejé secando el pegamento dos horas.


Acá está todavía prensada posando para la foto.


Aquí pueden verla terminada y en funciones, sujetando una bokken (espada de madera) mientras la cepillo y lijo.


Como dije al principio, debía ser desmontable para evitar que me roben la morsa. Lamentablemente ya me han robado herramientas porque no tengo un galpón donde trabajar y guardarlas. Tengo sí un pequeño depósito pero no cabe la mesa entera, de este modo puedo guardar sólo la mesada con la morsa.


El truco para estabilizar la mesada en el marco son dos tacos largos que puse en los lados angostos del mismo.
Antes de instalar la morsa puse la mesada en el suelo plano, encima coloqué el marco patas arriba, me fijé en que los bordes quedaran parejos (me quedaron 6,5 cm de ala en cada lado largo). Presenté un taco de modo que quedara bien contra el travesaño, lo encolé y sujeté a la mesada con cuatro tornillos para madera de 1''. Luego hice lo mismo con el segundo taco, y quedó listo. Al estar contra el marco no dejan que la mesada se sacuda ni levante, sólo se puede sacar descalzándola hacia arriba.


Bien, esta ha sido la tarea que tenía para hoy. Estoy trabajando en otros proyectos que ya iré compartiendo con ustedes.

Un saludo, y cuídense mucho.


25 de enero de 2021

Sierra de mesa casera (rápida y desprolija).

Hola queridos lectores.

Les cuento: estaba necesitando una sierra de mesa para algunos trabajos, y no quise gastar el dinero que piden por una de esas muy bonitas, metálicas, con guías, sistema de encastre de aspiradora y demás. Entre otras cosas porque no tengo donde guardarlas, ya dije que trabajo en mi patio y tengo un depósito chiquito para guardar las herramientas.

Eso me dejó sólo una opción: hacerme una. Pero no quería que fuera un proyecto largo en sí mismo, sólo es una herramienta para hacer los proyectos que tengo que terminar. Por eso la prolijidad quedó de lado, junto con muchas otras cosas y sólo me importaron dos factores: rapidez de construcción y practicidad en el uso.

Esta mesa la armé en tres horas nada más y por lo que pude probar anda de maravillas.

Así que sin más, al proyecto.
 

Materiales:

  • Tabla de 0,40 x 1,25 m (1,25 es el largo mínimo)
  • Pegamento de madera
  • Tornillos para madera de 4,5 cm y 5 mm
  • Tornillos para madera de 1 cm y 4 mm

Herramientas:

  • Sierra circular (para insertar en la mesa)
  • Taladro
  • Broca para metal de 5 mm
  • Broca para madera de 3 mm
  • Prensas de esquina
  • Destornillador (Phillips en mi caso)
  • Avellanadora
  • Escuadra combinada
  • Lápiz

Tenía en casa un tablón de terciado (alias triplay) de 40 cm de ancho y casi 2 m de largo. Así que empecé por cortar un trozo de 60 cm de largo para la mesa de la sierra.

Sobre ese trozo tracé una línea paralela al borde largo a 2 cm del mismo con escuadra combinada y lápiz. Sobre esa línea apoyé el borde largo del pie de la sierra y dibujé su contorno. Así me aseguré de saber dónde irá colocada cuando arme la mesa.
 
Muy importante es la orientación de la sierra. Muy importante. Atención.
Cuando estoy frente a la mesa la sierra tiene que estar apuntando hacia mí, tengo que ver los dientes de la hoja viniendo hacia mí desde arriba y entrando en la mesa. No debo verlos saliendo desde la mesa y subiendo.
 
La explicación es esta: si veo los dientes hundiéndose (viajando de arriba a abajo), la hoja en movimiento va a presionar la pieza que le alimente contra la mesa ayudándome a sujetarla.
Pero si veo los dientes saliendo de la mesa y yendo hacia arriba, la hoja va a enganchar la pieza que le acerque y la va a tirar hacia arriba causando un accidente, o en el mejor de los casos no podré cortar nada.
Mucho cuidado con esto.

La hoja de la sierra no debe quedar centrada, porque eso me sacaría espacio para el ancho de las piezas que pueda cortar en la mesa. Así que por eso alejé el pie sólo 2 cm del borde, como se ve en la foto abajo.
Luego apoyé la sierra en la mesa y con el taladro y broca para metal perforé cuatro orificios en el pie de la sierra, y usando tornillos de 1,2 cm (½'') para madera fijé la sierra circular a la tabla. Si tu sierra es muy pesada puedes poner seis tornillos en vez de cuatro.
 
Como mi sierra no tiene botón de marcha continua, tuve que sujetar el interruptor en la posición de encendido. Desenchufé la máquina (muy importante), presioné el gatillo interruptor como si fuera a encenderla, y lo sujeté con un zuncho (esas tiras plásticas en las que un extremo es plano y se inserta en el otro extremo, que tiene una cabeza que lo tranca y no se puede soltar).
 
Luego coloqué dos baldes debajo en los extremos para elevar la mesa, conecté la sierra a la corriente (el interruptor está siempre presionado) y la llevé hasta abajo lo más profundo que alcanzó. Así quedó hecha la ranura por donde aparece la hoja al dar vuelta la tabla. La hoja asomando por la ranura a máxima altura se ve en la foto siguiente.
Momento de cortar las patas. Para ello ¡tengo una sierra de mesa! Apoyada en dos baldes, sí, pero sierra de mesa al fin.
 
Así que marqué los 30 cm en la tabla que estaba cortando, conecté la sierra y pasé la madera. Me sorprendió cuánto más fácil fue cortar empujando la madera que si estuviera empujando la sierra. Hay que cuidarse de empujar con ambas manos haciendo igual fuerza, para que la pieza no se tuerza y el corte quede recto. Cuando tenga guía metálica ese inconveniente no será tan molesto.

Con las dos patas hice la misma operación: encolé un borde, fijé ese borde a la mesa con prensas de esquina, avellané con taladro y avellanadora tres lugares para tornillos en la mesa (del lado opuesto al de la pata), hice los agujeros piloto con broca para madera de 3 mm, y atornillé con tres tornillos de 5 cm de largo y 5 mm de diámetro.
Cuidado: cada pata deja un ala 2,5 cm desde el borde de la mesa para poder enganchar prensas, en caso de necesitarlas.


Y ya está terminada. ¿Qué le agregaría? Muchas cosas...
Una guía de metal de 1.5'' de altura (se viene porque la necesito). Una zapatilla eléctrica con interruptor, le haría rebaje en la mesa (desde abajo) para que el pie de la sierra se hunda y la hoja asome al menos 5 mm más (tal vez lo haga).
En fin, hay decenas de mejoras posibles, pero por ahora esta es sierra de mesa que tengo y que usaré.

Espero te haya resultado interesante y útil. Dejo a continuación algunos enlaces a videos de mesas caseras mucho más prolijas y avanzadas que la mía:
Por hoy es todo, así que hasta la próxima entrada, queridos lectores.


5 de enero de 2021

Mesa sobre cama con ruedas (segunda).

Hola lectores.

Para empezar como es debido: ¡que tengas un próspero y venturoso 2021!

Ahora sí, al trabajo.

Nos reencontramos hoy con un proyecto sencillo que se puede hacer en un par de días. Se trata de otra mesa en forma de "U" invertida con ruedas, que va sobre la cama de lado a lado.

La primera fue para mi dormitorio: https://elbuhoconlentes.blogspot.com/2018/06/mesa-sobre-cama-con-ruedas.html. Esta es para una cama de 1 plaza. Puede servir para poner una TV, una computadora portátil o como escritorio para trabajar o estudiar en la cama en estos días de pandemia y teletrabajo o teleestudio.

Y sin más, vamos al proyecto.
 
Materiales:
  • Tablas de espesor 1″ o 1½″, ancho 22 cm mínimo y longitud suficiente.
  • Tornillos de 5 mm y 1½″.
  • Tornillos de 4 mm y ¾″.
  • Ruedas de 50 mm fijas.
  • Fondo blanco para madera.
  • Esmalte para madera con los colores a elección (blanco y frambuesa).
  • Pegamento para madera, preferible PVA.
  • Pasta de retape o masilla para madera. 
  • Papel de lija grano 100 o 120.
  • Aguarrás mineral.
Herramientas:
  • Sierra circular o caladora.
  • Sierra ingletadora/biseladora.
  • Taladro.
  • Lijadora.
  • Clavadora.
  • Garlopa (cepillo) manual o eléctrica.
  • Destornillador.
  • Broca de 3,5 y 6 mm para madera.
  • Prensas de esquina.
  • Espátula de 1″ o 1½″.
  • Pincel de 1½″.

La mesa consta de tres partes: dos laterales iguales y la mesada horizonal.
Los laterales (los verticales) deben tener una altura tal que sumada la de las ruedas, deje la mesada por sobre las piernas de la persona que se acueste en la cama.
El largo de la mesada depende del ancho de la cama, tiene que haber espacio para mover la mesa sin que roce la parrilla ni las mantas que caen por fuera.

Como tenía dos trozos de madera de eucalipto corté de uno de ellos los laterales y del otro la mesada.
Empecé cortando una una de las tablas en los dos laterales con sierra biseladora, con bisel a 45°. La idea es que la mesada horizontal también tenga biseles a 45° en las uniones, para aumentar la superficie de encolado y para poder fijar las piezas con tarugos de 1'' y 6 mm de calibre.
Como siempre explico: las uniones tienen que tener sujeción química (pegamento) y mecánica (clavos, tarugos, tornillos, encastres). La excepción, claro, son los muebles desarmables, que no llevan pegamento.

A continuación, las tres piezas de la mesa: laterales de 0,67 m en el lado más corto (el que queda hacia adentro), y mesada de 0,92 m del lado más corto (ídem).

 
Una vez cortadas armé la mesa en seco (sin pegamento) sujetándola con las prensas de esquina. Alineé las posiciones y en cada lado perforé dos orificios de 6 mm para los tarugos, con el centro a 1 cm desde el borde corto y 1,5 cm desde el borde largo. Además hice dos orificios al medio de esos dos de 3 mm de profundidad para ocultar las cabezas de los tornillos. Es decir que cada lateral queda unido con dos tarugos y un tornillo.

 
Lamentablemente no tomé una buena fotografía de la unión, creanmé que en los círculos amarillos están los tarugos y el del medio es el agujero para ocultar la cabeza del tornillo.


Luego cambié a la broca de 3,5 mm y perforé los preorificios para los tornillos usando el mismo centro del agujero que hice primero, y de profundidad igual al largo del tornillo menos 3 mm (a ojo de buen cubero).
 
Es importante que al armar el mueble la superficie de apoyo esté horizontal y plana, así quedan alineados y a nivel todos los bordes. Lo que esté desparejo en los bordes se rebaja y empareja con la garlopa (o cepillo) cuando el mueble está armado y el pegamento seco.
 
Aproveché también a cortar dos suplementos para los laterales. Son dos barras de 2,5 x 2,5 cm que pegué y clavé con la clavadora eléctrica en el extremo inferior, porque no me daba el ancho de la tabla para atornillar las bases de las ruedas.
Abajo, la mesa armada con el pegamento secando, todo bien sujeto por sargentos, prensas y pinzas.

 
Y al día siguiente ya armada, sujeta por sus propios medios y con los orificios e irregularidades cubiertos con la masilla.

 
Paso siguiente: lijar con grano 180 y lipiar con aguarrás para abrir los poros de la madera. Enseguida dar una mano de fondo blanco, que sella los poros y deja una superficie de absorción pareja para la pintura. Este producto no se rebaja, como sí se hace con la pintura, barniz, etc., se debe aplicar tal como viene.
Se podría dar una segunda mano de fondo pero no lo hice, con una fue suficiente.

 
A continuación pinté el mueble con esmalte sintético soluble en aguarrás. Para que hiciera juego con la biblioteca que hice antes para la misma habitación (https://elbuhoconlentes.blogspot.com/2017/06/biblioteca-aerea-final.html) pinté los laterales de blanco y sólo la mesada en color frambuesa. Además así el mueble resalta más en el espacio, guiando la vista con un quiebre de color.
Como siempre, la primera mano la dí con 15% de aguarrás y 85% esmalte. La segunda al día siguiente con 5% aguarrás y 95% esmalte, y siempre lijar antes de cada mano con grano fino, yo usé 240 que era el que tenía.

 
En la imagen siguiente, la mesa con la segunda mano aplicada y las ruedas instaladas.

 
Y finalmente, la mesa ya instalada y en uso en el dormitorio de la usuaria.

 
Esperando como siempre que te haya gustado este proyecto, te invito a dejar un comentario más abajo.

Hasta la próxima publicación.



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26 de marzo de 2020

Torre para gatas (y gatos).

Hola lectores.

Como sabrán estamos aislados voluntariamente tratando de cortar la cadena de contagios de la ya tristemente famosa pandemia Covid-19.
Como estoy trabajando desde casa me he hecho algún rato para encarar la versión 2 de un proyecto que ya intenté y no había salido bien.

Es una torre para mis gatas, porque les gusta la altura y estos artefactos son muy populares en las veterinarias y tiendas dedicadas a las mascotas. ¿Y quién soy yo para discutirle a las veterinarias y tiendas de mascotas? Así que sin más que agregar, vamos al asunto.

Materiales

  • Terciado (triplay) o MDF de 39×33 cm y 18 mm de espesor, tres piezas.
  • Madera de 1×2'' cepillada, dos piezas del alto que se desee la torre. 
  • Madera de 1×2'' o restos del largo de los estantes (39 cm), dos piezas.
  • Recortes de fieltro o moquette.
  • Tornillos de 5 o 6 mm y 2''.
  • Pegamento para madera.
  • Protector para madera.

Herramientas

  • Sierra circular.
  • Sierra caladora.
  • Taladro.
  • Lijadora orbital.
  • Cepillo (garlopa).
  • Engrapadora.
  • Prensas de gatillo.
  • Escuadra rápida.
  • Broca (mecha) de 3 mm para madera.
  • Destornillador.
  • Lápiz.

Procedimiento

Empezamos cortando con la sierra circular las piezas en los tamaños que vamos a usar y lijándolas con la lijadora y papel grano 120 o poco más, menos no porque es muy grueso y para otros usos. Tu torre se adaptará al espacio disponible en tu ambiente, la única restricción sine que non es que en cada estante debe caber un gato acostado, queremos que las amigas estén cómodas.


Hay que hacer los agujeros piloto para que los tornillos no rajen el pino ni los estantes, pero para eso es necesario ubicar las piezas con precisión porque si los orificios no coinciden exactamente con los tornillos en cada estante y de cada lado el armado será imposible.
La parte siguiente fue la más difícil de hacer solo, es difícil sin una morsa mantener quieto un estante sobre uno de sus cantos.


La manera de hacerlo es perforar las patas y colocar los tornillos con la punta sobresaliendo 2 o 3 mm, para usarlas como marcadores. Luego se presenta sobre el canto de la tabla del estante, de modo que las puntas se apoyen a la mitad del espesor.
Mi tablero tiene cinco placas así que las puntas tocan en el tercero, contando desde arriba o abajo, da igual. Con la escuadra se ajustan listón y estante para que queden perpendiculares y se le dan dos a cuatro golpes de puño sobre los tornillos para marcar en dónde perforar los estantes.
Todo ello ilustrado en la foto anterior.


Nótese que los estantes inferior y medio estás decentrados, cada uno sobresale para un lado 9 cm. Es para darle una forma escalonada y que las mininas puedan subir y bajar, si estuvieran alineados no tendrían como transitarlo.
Y ahí la ven de pie todavía sin los estabilizadores.


En la foto anterior, los estabilizadores cortados con caladora de otro trozo de triplay. Recuerden lijar las piezas que cortan, así eliminan astillas sobre todo en los bordes.
Para unirlos primero marqué el centro del estabilizador y el de la pata, para alinearlos correctamente, y los pegué con cola de carpintería. Con la escuadra rápida los escuadré (vale la redundancia) para que quedaran perpendiculares a las patas y sujeté con las prensas. Cuando se secó una hora después, los perforé y atornillé.


A continuación emparejé las bases en la parte de abajo con el cepillo eléctrico para que no tiemble cuando las gatas salten para subirse, si no se asustan y no lo vuelven a usar. También apliqué la protección para madera, en este caso esmalte natural en spray.



Último paso, darle confort con los trozos de fieltro. Recorté rectángulos para cubrir los estantes y sujeté con grapas en "U" y la clavadora/engrapadora eléctrica, una gran herramienta que me salvó de comprar un compresor.


Y hecho todo el proceso (que incluye el sacado del protector fuera de la casa) la llevé a su lugar en el comedor, donde casi enseguida tuvo su inauguración con una usuaria satisfecha.


Y por hoy es todo queridos lectores. Extremen precauciones, cortemos el contagio y hasta la próxima publicación.



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